Ser discapacitado y vivir en un apartamento
En algunos sitios, ser discapacitado e intentar pasar bien unas vacaciones, no pueden ir de la mano. En lugares de mayor afluencia turística, más desarrollados, o donde las organizaciones defensoras de derechos humanos se han movilizado más, las soluciones para minusválidos ya comenzaron a implementarse. Por ejemplo, en los apartamentos en Barcelona, adaptar las instalaciones para las personas con capacidades diferentes, ya es moneda corriente. Sin embargo, no lo es en regiones más atrasadas en este ámbito. Por ejemplo, Vizcaya. En esta localidad, ser discapacitado puede llegar a ser un verdadero problema. Algunos edificios aún no poseen ascensores, y la persona se las debe arreglar para ascender por las escaleras. Lo que resulta más increíble es que el Ayuntamiento es el quien se resiste, en la mayoría de los casos, a la instalación de los ascensores (a pesar de las constantes y recurrentes críticas de los vecinos). La Federación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Vizcaya afirma que esta problemática se debe a una interpretación errónea del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).
Cuando la mayoría de las ciudades han adaptado sus leyes para comodidad de los discapacitados (por ejemplo, en cuanto a la instalación de ascensores), Vizcaya aún continúa en “la edad de piedra”. Además de las grandes ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia, otras localidades ya se integraron al proceso de cambio. Lo hicieron Bilbao, Santurtzi, etc. La federación de discapacitados realizó una investigación en la que descubrió que existen por lo menos 5 comunidades que sufren de este problema de discriminación. Sin embargo, el gobierno desmiente tal circunstancia y asevera que aplica todas las normas urbanas concernientes al rubro. Dicen que no sólo se tiene en cuenta la reglamentación y la accesibilidad a la hora de otorgar licencias de habilitación edilicia. También se consideran algunos aspectos técnicos de considerable importancia. Según ellos, en cierto tipo de construcciones es imposible instalar un ascensor.
Sin embargo las Federaciones defensoras de discapacitados argumentan que siempre existe una solución cuando se quiere tener en cuenta las dificultades de los minusválidos. Un ascensor se puede colocar en el hueco de la escalera, se puede poner en el espacio de la vía pública, se pueden aprovechar los patios internos de las torres. Es verdad que algunos edificios no poseen ningún espacio extra para colocar un ascensor. Pero son los menos. En otros, sólo existen limitaciones legales anticuadas, que impiden su colocación.







